Contacto

Puedes contactarnos a través de las siguientes direcciones
Correo electrónico: ceo.salvadorborrego@gmail.com
Twitter: @SBorregoE

sábado, 28 de julio de 2012

Politización de la energía sexual

Tomado de: "Juventud Traicionada" - Salvador Borrego E., 1980

En 1954 un grupo de agentes soviéticos levanto en Polonia un campamento “Sui generis”. Reunieron veintenas de maniáticos sexuales y realizaron orgías durante varios días. Se tomaron películas y fotos, se sacaron miles de copias y este “precioso” cargamento fue llevado a Estados Unidos donde una red de distribuidores se encargó de difundirlo. Había empezado la “operación Eros”.

El campamento soviético en suelo polaco no era el único centro difusor de pornografía contra occidente. Ya en parís había funcionado tiempo antes la Editorial Obelisko, fundada por Maurice Kahane, pero este tuvo que suspender su producción cuando los alemanes ocuparon la capital francesa en 1940. Kahane se cambió el apellido, se hizo llamar Maurice Girodias y esperó una nueva oportunidad. En 1968 se trasladó a Estados Unidos y fundó editorial Olympia Press, que ahora produce libros y revistas Pornográficas por valor de dos mil millones de dólares anuales, abastece un gran mercado en Estados Unidos e Inglaterra. “combatir una cabeza de la bestia u otra –dice- realmente no tiene importancia: combatir la intolerancia francesa o los convencionalismos angloamericanos realmente es lo mismo”.

Anatoli Granovski revela en su libro “Yo fui agente de la NKVD” que en la URSS funciona un plantel de “agentes pervertidores”, encargados de atraer homosexuales y lesbianas para utilizarlos en la red de espionaje contra países occidentales.

Pero esta función de dirige a pequeños círculos “selectos”. La operación masiva consiste en patrocinar y difundir pornografía en grandes cantidades para romper los frenos naturales de la energía sexual de la juventud. Esta energía desbordada por el erotismo o desviada –mediante el homosexualismo- es una parte de las variadas armas de la guerra fría de Oriente contra Occidente.

Ahora bien, ese asalto no habría podido desenvolverse eficazmente si o hubiera contado con la ayuda de eminentes infiltrados en el mundo occidental. Cuando en Estados Unidos se advirtió un sospechoso auge del crecimiento de la pornografía; cuando se vio que este viejo mal no se mantenía dentro de los habituales márgenes de clandestinidad, sino que estaba siendo poderosamente impulsado, comenzó a integrarse un movimiento defensivo. Pero el enemigo también estaba en casa.

Nada menos que la Suprema Corte, por muchos años en manos de Félix Frankfurter y Earl Warren, se erigió en coraza protectora de la nueva pornografía. Se barajaron diferentes sofismas: que el respeto a la libertad de expresión no permitía acción radical; que no podía definirse lo que era pornografía; que era difícil separar lo artístico de lo obsceno; que la censura y la represión son peores que cierto libertinaje; que si alguna publicación obscena tiene un “algún valor de servicio social” no debe censurarse etc., etc. Y se dejó a la juventud americana a merced del ingenioso asalto. Magnates de origen no americano lanzaron una nueva literatura pornográfica que, a diferencia de la antigua, no corría por causes clandestinos, sino que salía a la vía publica proclamando su excelencia, reclamando sus “derechos” y ostentando una “filosofía” de “insurgencia sexual”.

La Volitant Publishing Corp., la Sun Era, Inc., la New Link Publications, la American Art Agency Inc., la Pimienta Publishing Corp., y otras más, lanzaron libros populares y revistas dirigidas hacia mentes juveniles. Paul Kressner creó además un periódico llamado “el realista”, para popularizar nuevos vocablos y hacer burla de las “instituciones consideradas intocables: maternidad, papado, hábitos sexuales”. “El Realista” acuño la palabra “hippie” y luego le siguieron más de cien publicaciones semejantes por diversos rumbos de Norteamérica. Todas ellas corean lo vulgar y lo pornográfico alegando que “lo realmente pornográfico es permitir la Guerra de Vietnam”.

Paralelamente, en 1964 se fundó en New York un consejo de educación e información sexual de los Estados Unidos (SIECUS), con dinero de las fundaciones Supra capitalistas Rockefeller, Guggenheim, Ford, Etc. El departamento de Salud, educación y bienestar dio apoyo al consejo (SIECUS), en cuya directiva figuraba el Dr. Lester Kirkendall (antiguo director de la antirreligiosa “Asociación Humanista Americana” , que considera inmoral el patriotismo); Isadore Rubin, Comunista, Lester Doniger, comunista, Hugh Hefner, a la vez ejecutivo de la revista sexual “Playboy”; el procomunista Stewart Mott; Steven Rockefeller y James Warburg, de la alta finanza supra capitalista de origen no americano etc.

El SIECUS quiere que la educación sexual goce de completa autonomía, o sea que no se vincule en absoluto a conceptos morales o religiosos, y que se admita como natural “toda clase de expresiones sexuales hasta ahora consideradas como desviaciones” Una especie de “pluralismo” sexual. La directora del SIECUS, doctora Mary Calderone, pretende que una educación con tales orientaciones se inicie desde el Kinder. Actualmente ha penetrado en diversos colegios y secundarias de Estados Unidos.

Hugh Hefner
Uno de los consejeros del SIECUS Hugh Hefner, fue jefe visible de una vasta organización internacional impulsora de la subversión sexual. Para el efecto estuvo fundando varios clubes “Playboy” y editó la revista “Playboy”, que dice tener 16 millones de lectores en todo el mundo occidental, también construyó hoteles y promovió la creación de cadenas de teatros y cines que difunden obras de temas sexuales “atrevidos”. Hefner retocó tales actividades como “distracción” y dijo que “la frivolidad es cosa muy seria”. Utilizó como símbolo un conejito con corbata y expresión inocente.

Hay subvenciones para difundir la disolución Joseph Papirofsky (alias Pat) patrocinado por la fundación Rabinowitz, montó la obra teatral “Hair”, Antirreligiosa, antiamericana y pornográfica. A punto de fracasar recibió un donativo de 90, 000 dólares de Michael Butler “Playboy”, quien luego le hizo una colecta de 135,000 dólares más. “Hair” fue llevada a Broadway, y más tarde difundida por todo el mundo occidental. (Significativamente Victor Rabinowitz ha fungido como abogado representante de Castro Ruz en los Estados Unidos).

Se han filmado en Hollywood cientos de películas de homosexuales y lesbianas dedicadas a exhibiciones privadas del “poder sexual”, y en tanto que otras muchas películas del mismo tema, pero “menos audaces”, son lanzadas a la exhibición pública.

Con el reciente invento del “cinecassette” y del “videocassette” , se produce pornografía extremadamente cruda, para su difusión en clubes y en casas particulares. Varias cortes penales de EEUU se han negado a prohibir tal cosa, con el pretexto de la “libertad personal”. Walter Rosemberg (alias Walter Reade), y Ralph Ginzburg, ambos de origen no Americano, han impulsado poderosamente dichas difusiones.

En cambio el senador Benjamin S Rosenthal (también de origen no americano) protestó airadamente contra la película “Boinas verdes”, favorable a los soldados americanos que lucharon contra la invasión comunista de Sud Vietnam (esta película fue prohibida en México). Magnates supra capitalistas y funcionarios traidores a las tradiciones norteamericanas protegen la campaña favorable a la subversión sexual. Los primeros invirtiendo para la malévola propaganda, y los segundos allanándoles el camino legal. Han surgido muchas costosas publicaciones, como “Guía Internacional” y “Come Out”, empeñadas en franca difusión del homosexualismo. Esta última (“Salid Fuera”) alienta a los homosexuales a presentarse francamente así y a reclamar un sitio de honor en la sociedad… “liberación del hombre en todos los planos”…

Se proclamó (tal vez exageradamente para dar la impresión de fuerza) que había en Estados Unidos un 7% de homosexuales, equivalente a 14 millones de personas, y en connivencia con algunos funcionarios se logró derogar una ley que les impedía ocupar puestos públicos.

La “insurgencia” Homosexual organizó cínicos motines ante la casa blanca, el departamento de estado y el pentágono, Durante algunas horas ocuparon en franca rebeldía la alcaldía de San Francisco. Noventa pastores episcopales discutieron el tema en un “simposium” y concluyeron que “el acto homosexual no es ni bueno ni malo en sí… es moralmente neutro”. Periódicos considerados como conservadores y honrados se mostraron “condescendientes” , “objetivos” hacia la “desmitificación del sexo”

Después de esta gigantesca promoción, de ese asalto a la mentalidad juvenil, no es de extrañar que el 28 de Julio de 1970 se efectuara por primera vez en Nueva York una manifestación de veinte mil homosexuales y lesbianas, que marcharon por la sexta avenida para exigir “respeto a los derechos de género epiceno” los manifestantes se quejaron de que se les “discriminaba” porque algunos de ellos fueron removidos de puestos oficiales donde se manejaban secretos de Estado. Llevaban pancartas hablando de “poder sexual” y anunciando su nuevo plan: “del escondite, ahora a la vía pública”… Hubo un momento en que los espectadores del desfile estuvieron a punto de disolverlo a golpes, pero la policía tenía órdenes del alcalde Lindsay (procomunista de Origen no americano) de dar protección a los “insurgentes del sexo”.

El rompimiento de los cauces normales de la sexualidad también es propiciado mediante la música “pop”, Así como hay música Mística, música bélica, música romántica, música ranchera, música infantil, hay sonido-erótico. Determinado ritmo y unido a veces con cierta letra “anti-prejuicios” estimula los impulsos sexuales y constituye en realidad un “erotismo-musical”. En las concentraciones de los “festivales Pop” se agrega droga y la promiscuidad para romper los frenos de la sexualidad normal.

Al lado de todo eso, la intensa campaña en pro de las píldoras anti natales y del aborto se realiza particularmente sobre círculos juveniles. Directores, consejeros y catedráticos hablan favorablemente de ese tema en las universidades. En la de Washington, En Seattle se dictaminó que podían recetarse tales píldoras a las adolescentes porque “son suficientemente maduras para tener relaciones sexuales”

El asalto para romper los frenos naturales de la fuerza sexual se realiza desde todos los ángulos. En 1958 David Dellinger (de origen no americano) organizó un “comité nacional de movilización”, bajo apariencia pacifista. Una de las ramas fue el grupo de los “beatnicks” otra la de los “Yippies” y una más la de los “hippies”. La táctica era llamar la atención con lo estrambótico, lo sexual y las drogas. El primero y tercero de estos grupos no son políticos en sí mismos, pero son movidos desde arriba por intereses políticos empeñados en debilitar a la juventud americana para favorecer el avance comunista.

Paul Krassner
Paul Krassner es el jefe inmediato de los “yippies” (partido Internacional Juvenil), mientras Abby Hofmann y Jerri Rubin son los líderes del “hipismo”, todos ellos bajo el control de David Dellinger. Los cuatro son de origen Judío y su meta es mover a la juventud para que rompa el principio de autoridad paternal y de autoridad gubernamental.

La ofensiva en el Frente sexual no solo se realiza desde Estados Unidos, sino desde todos los países occidentales. En París, Jean Paul Sartre, Simones de Beauvoir Y Francois Sagan reciben publicidad gratuita, por valor de muchos millones de Francos, para difundir algo que en otras circunstancias no hubiera pasado de circular en un reducido grupo: que sólo lo material existe, que es necesario aprovechar cada instante de la vida para buscar satisfacciones materiales, y que dentro de estas satisfacciones la sexual es la primera.

Por su parte Dior , De Rauch, Esterel, Patou, Ricci y Courreges (este último creador de la minifalda), aguzan el ingenio para desnudar elegantemente a la mujer. La oficina Internacional de la Moda, con sede en París, dispone de un gran presupuesto y del auxilio del monopolio internacional cablegráfico a fin de impones sus dictados en occidente.

Difusoras y grabadoras francesas de discos hacen “triunfar” a mequetrefes sin arte pero con “mensaje” erótico o “rebelde”, como Serge Gainsbourgh. Las empresas productoras del cine francés hacen su parte, igual que Hollywood.

En Copenhague el ministro de justicia Knud Thestrup derogó en 1970 la prohibición a la pornografía y surgió en seguida una gran industria de películas, exposiciones, folletos, libros, etc., Incluso viajes al buque “Atlantis”, en los que había escenas eróticas “en vivo”, tanto homosexuales como lesbianas.

En Londres, un “inglés” de origen Israelita, Brian Epstein, apadrinó a un grupo de músicos y mediante una gigantesca publicidad –que incidentalmente no hubieran podido pagar- los hizo famosos como “Los Beatles”. Luego esa fama fue utilizada para acreditar de paso el consumo de Marihuana.

Por todas partes son patrocinados grupos parecidos. El director de orquesta Leonard Berstein y sus amigos aprovechan la fama musical para hacerles propaganda a los Panteras Negras. Mick Jagger, de otro conjunto “pop”, acredita la marihuana como estimulante de la juventud “in”.

Cuando gobernaba Franco en España, se detectó oportunamente el nacimiento de círculos impulsores del homosexualismo, como el de David Cohn; de la pornografía, como el de Emile Anthony, y de las drogas como las de Robert Ellis Blum, David Minhern, Robert Minsk y J. Lewis, todos ellos de origen no español.

En Roma el director cinematográfico Giuseppe Patroni Griffi introdujo en el cine su nueva “filosofía” de que todo se colectiviza, de que el amor en pareja es aburrido y de que deben organizarse fiestas musicales masivas donde se practique el amor “de unos frente a otros, sin problema”.

En Gran Bretaña, se alentó a los grupos “Moods” de homosexuales y lesbianas. En Alemania a los “Diablos Rojos” que asaltan muchachas y golpean antiguos soldados; desde Suecia se difunde el “beatlinks” contra “las estructuras caducas”; en Estados Unidos son financiados varios grupos Hippies para que salgan como “misioneros” a hacer prosélitos en Iberoamérica.

Y a la opinión pública se le engaña diciéndole que los brotes de degeneración de Inglaterra se deben a su Imperialismo, los de Alemania a que perdieron la Guerra, Los de Suecia, que hay un despertar Juvenil; los de Estados Unidos a que los estudiantes repudian el capitalismo. En los países desarrollados, la degeneración es atribuida al desarrollo; en los subdesarrollados, al subdesarrollo. En realidad, es una conspiración internacional para debilitar a la juventud del mundo occidental.

En México se autoriza circulación de pornografía extranjera y además la que se produce aquí mismo. Hay veintenas de revistas mexicanas de esta índole, cada una destinada a cierto círculo de lectores, para cubrirlos a todos.

Algunos grupos de padres de familia han pedido a las autoridades que impidan la circulación de tales publicaciones, que violan diez diferentes leyes, desde la constitución hasta los reglamentos municipales. Pero hasta mediados de 1979 no habían logrado hacerse oír.

Generalmente se supone que la pornografía sólo tiene el móvil de ganar dinero, pero no es así, Inicialmente su móvil es político, para dañar la moral y debilitar a la sociedad, y por eso goza de la protección de poderosos padrinos. Un hecho significativo es que muchas publicaciones son prácticamente subvencionadas desde el primer número por poderosos anunciantes.

El diario “Excélsior”, desde que cayó en manos de directores comunistas, y los suplementes dominicales de otros grandes periódicos, han defendido la difusión de la pornografía. La presentan como libertad, como “realismo” o como arte.

Sodoma y Gomorra no dispusieron de tan terribles recursos.

Se revolcaban en el cieno, pero no pretendían que eso fuera virtud, una “insurgencia”, una “liberación” o un arte. Aquello era degeneración a secas. Lo que ocurre ahora es la politización de la degeneración para usarla como un arma.

Un arma que daña por dentro a la Juventud Occidental.

sábado, 21 de julio de 2012

El comunismo es derrotado en España

Tomado de: "Derrota Mundial" - Salvador Borrego E.

Después de una profunda infiltración masónica en la maquinaria gubernamental, el comunismo sacudió a España el 11 de mayo de 1931 con actos terroristas contra las iglesias de las principales ciudades. Ante ese clima de alarma e inseguridad -precursor de la Revolución Mundial marxista- el rey Alfonso XIII dimitió y el poder quedó en manos del primer ministro Alcalá Zamora, sefardita, quien por una parte asistía a misa los domingos  tranquilizaba así a la masa católica y por la otra solapaba a la infiltración roja.

Dos años más tarde Francisco Largo Caballero celebraba un pacto con el embajador soviético, Rosenberg, y a continuación llegaban a España agentes comunista como Ilya Ehrenburg, Primakoff, Goreff Rose Skoblensky, Aralink Tupolyew, Vladimir Bischitzky, Bela Kun, J. Kolzov Grinburg Friedlander, J.Miratvilles, Stillermann, Samuel Fratkin, Shapiro y otros, muchos de ellos judíos disfrazados de rusos. Además, se dedicaban a obtener armas en el extranjero, para los rojos españoles, Lourie Fuchs, Adler, Zibrowki, Merkas, y Wall. El judío francés León Blum facilitaba la producción de armas en España y el paso de oficiales soviéticos, hasta que en octubre de 1934 hubo un levantamiento procomunista en Asturias.

Por otra parte, Gil Robles organizaba a un sector anticomunista en la Confederación Española de Derechos Autónomos, y José Antonio Primo de Rivera ponía en pie a la juventud contra el bolchevismo. El diputado Cano López reveló (febrero 15 de 1935) cómo la masonería reblandecía la disciplina en el ejército y propiciaba los desórdenes comunistas. Pero la conjura siguió avanzando y en mayo del año siguiente subió el maestro grado 33 Manuel Azaña, que dio apoyo a los rojos. En 4 meses fueron incendiados 170 templos, 69 clubes y 10 periódicos; murieron en actos de terrorismo 269 personas y 1,287 quedaron heridas; estallaron 113 huelgas generales y 218 huelgas parciales. El famoso político José Calvo Sotelo denunció en las Cortes que el país estaba siendo empujado hacia el comunismo y pidió que se restableciera el orden. El Gran Oriente reunido en Ginebra acordó que se liquidara a Calvo Sotelo, el cual horas después fue aprehendido y fusilado.

A los tres días de ese asesinato estalló la rebelión anticomunista del ejército (julio 17 de 1936) donde pese a la infiltración roja había todavía un baluarte de nacionalismo. El general Sanjurjo murió cuando iba a acaudillar el movimiento y entonces quedó al frente de éste el general Francisco Franco.

El creador de la Falange Española, José Antonio Primo de Rivera, había sido aprehendido meses antes en Madrid  y el régimen comunista de Azaña mandó fusilarlo al estallar el levantamiento de Franco. En su testamento José Antonio desmintió a las agencias cablegráficas internacionales que le atribuyeron críticas contra las fuerzas africanas de Franco: "Yo no puedo injuriar a unas fuerzas militares que han prestado a España en África heroicos servicios... Condenado ayer a muerte, pido a Dios que si todavía no me exime de llegar a ese trance me conserve hasta el fin de la decorosa conformidad con que lo preveo y, al juzgar mi alma, no le implique la medida de mis merecimientos, sino la de su infinita misericordia".

El Presidente Azaña (de quien Mauricio Karlavilla dice que era homosexual y que el comunismo lo tenía en sus manos mediante el chantaje) era asesorado por el embajador soviético Rosenberg. En Barcelona actuaba abiertamente el cónsul Antonoff Avsceko distribuyendo armas entre los milicianos rojos, en tanto que agentes de Moscú organizaban las "chekas" para eliminar oposicionistas y aterrorizar a la población. Siete mil sacerdotes, incluso 12 obispos, iban a caer asesinados junto con millares de jóvenes nacionalistas, según estadísticas de monseñor Antoniutti, nuncio apostólico en España.

Antes de que se libraran grandes batallas la atención se centró en el Alcázar de Toledo, donde el coronel José Moscardó resistía con mil hombres el sitio de doce mil rojos que dominaban la ciudad. El jefe de los sitiadores hizo enlazar las líneas telefónicas y le habló al coronel Moscardó: "Le exijo -manifestó- que rinda el Alcázar en un plazo de diez minutos, y de no hacerlo así fusilaré a su hijo Luis que lo tengo aquí en mi poder... Para que vea que es verdad, ahora se pone su hijo al aparato". El coronel Moscardó oye la voz de su hijo, de 17 años, y le pregunta: "¿Qué hay, hijo" - "¿Que dicen que me van a fusilar si no rindes el Alcázar"...

El coronel Moscardó le contesta: "Pues encomienda tu alma a Dios, da un grito de ¡Viva España! y muere como un patriota"... "Un beso muy fuerte, papá"... exclama Luis.

El jefe comunista vuelve a tomar el aparato y el coronel Moscardó le dice: "Puede ahorrarse el plazo que me ha dado, puesto que el Alcázar no se rendirá jamás".

Poco después Luis era fusilado en un suburbio de Toledo, casi a la vista del Alcázar donde su padre seguía combatiendo.

Después de dos meses y seis días de sitio, el Alcázar convertido parcialmente en ruinas fue liberado con la llegada de las tropas franquistas del general Varela y se convirtió en un símbolo de la contienda que iba a costar cerca de un millón de vidas.

Como el movimiento nacionalista español se oponía a la "Revolución Mundial" todos los gobiernos masónicos se apresuraron a condenarlo. En Estados Unidos se formó el "Comité de Norteamérica para la Ayuda a la Democracia Española", encabezado por el rabino Louis Mann y por el famoso judío Albert Einstein. Luego la Conferencia Central de Rabinos de Estados Unidos se reunió el 30 de mayo (1937) en Colombo, Ohio, y declaró: "Esta Conferencia expresa su vigorosa condenación de los insurgentes españoles". A la vez el rabino Stephen Wise abogaba públicamente por los comunistas españoles y el judío americano Herbert L. Matthews, del "New York Times", se trasladó a España para cablegrafiar crónicas favorables a los rojos (como lo hizo 20 años después a favor de los comunistas en Cuba). La central obrera americana C.I.O., dirigida por los líderes judíos Hillman, Gold y Dubinski, promovió la formación de la brigada "Abraham Lincoln", que llevó 3,200 hombres a pelear por el comunismo en España, incluso al hijo del rabino Levinger.  En el bando marxista español figuraban como delegados de Moscú los judíos Neuman y Margarita Nelken, y la asociación Hispano-Hebraica lanzó una proclama pidiendo que en cada país y en cada ciudad se creara "un comité de ayuda al pueblo republicano español que lucha por la fraternidad universal". Muchos liberales españoles quedaron ubicados en el bando de los rojos, aunque propiamente no eran comunistas.

La URSS enviaba armas, peritos y "brigadas internacionales" a España. Por su parte Mussolini envió un ejército a  ayudar a los nacionalistas, en tanto que Hitler anunciaba en Nurenberg: "Es muy cierto que podríamos arrellanarnos en nuestros sillones, diciendo: que maten a sus oficiales, que asesinen a sus sacerdotes y a sus intelectuales; es cosa que no nos incumbe. Pero sólo con mentalidad de niño se podría asumir esa actitud. No vivimos en la Luna; lo que ocurre en Europa nos interesa". Y consecuentemente le mandó a España una flota aérea de combate, la Legión Cóndor con 18,000 hombres entre pilotos y soldados a dar apoyo a los anticomunistas.

Roosevelt se hallaba entonces en molesta situación. Era el impulsor de la Revolución Mundial y anhelaba la comunización de España, pero esto lo repudiaba la opinión pública americana, y como Roosevelt necesitaba votos para sus reelecciones, no podía actuar abiertamente, aunque España se perdiera para la causa marxista.  El grupo rooseveltiano luchaba por retener el poder a fin de acudir en defensa de la URSS cuando Hitler descargara su inminente ofensiva antisoviética. Entretanto Roosevelt sacrificaba lo menos por lo más.

John M. Cowles, masón de Washington, enviaba fondos a sus hermanos de España y les explicaba que la masa católica norteamericana era todavía un obstáculo muy grande para intervenir en España: "Si los católicos votan en masa por los demócratas, vencen, y si no votan por los republicanos, vencen también. Al menos este es el caso general por lo que ambos partidos políticos hacen continuamente lo que pueden por conseguir el voto de los católicos". Esa fue la causa de la neutralidad de Washington durante la guerra de España.

Y sin el apoyo de Washington, el comunismo internacional fue vencido en su intento de dominar a España.

sábado, 14 de julio de 2012

Asalto a la Prisión de la Bastilla


Tomado de: Revolución en Marcha. Salvador Borrego 2009.

Según la historia oficial, fue un glorioso parteaguas que debe recordarse como el principio de la liberación de un pueblo, en nombre de todos los pueblos de la Tierra. En cambio, a juzgar por los documentos de aquella época,  en el asalto participaron muchos extranjeros cuya presencia hubiera sido imposible si el acaudalado Felipe Igualdad, duque de Orléans y maestro masón, no hubiera repartido dinero y picas para alimentar el motín.

Bernardo Fray refiere que varios banqueros subvencionaban a quienes movían multitudes. Y esto se hacía hablando de "libertad, igualdad, fraternidad". Según se decía, era la fórmula para conseguir la felicidad universal.

La Bastilla era una cárcel que la propaganda presentó como una siniestra fortaleza que encerraba a cientos de patriotas, sin más delito que el haberse opuesto a la insolencia del régimen. Sobre el particular circulaban varias leyendas, una de las cuales sirvió a Alejandro Dumás para escribir su novela del "Hombre de la Máscara de Hierro".

Pues bien, el 14 de julio (1789) La Bastilla fue atacada por aproximadamente novecientos hombres, reclutados en barrios bajos. La prisión estaba custodiada por ochenta mutilados de guerra y treinta soldados suizos, los suficientes para evitar que los 900 asaltantes penetraran en ella. Pero el gobernador M. de Launay consideró que si bajaba el puente levadizo y permitía que los asaltantes entraran y vieran que no había tales cientos de presos políticos, todo quedaría en paz.

Sin embargo, cálculo mal, pues aunque los revoltosos sólo encontraron a dos locos y cuatro falsificadores, siguieron furiosos. Golpearon, mataron, y degollaron al gobernador y luego pasearon su cabeza por las calles. La turba quedó impune. El rey no era partidario de ejercer dureza contra individuos que, visiblemente, habían sido azuzados por cabecillas ocultos. Entre estos se encontraba el duque de Orléans y otros prestigiados tribunos. Luis XVI consideró que haciendo algunas concesiones se ahorraría sangre y se restablecería el orden.

No fue así.

Entretanto, en la Asamblea Nacional comenzó a incubarse el mito del asalto a La Bastilla como símbolo de las reivindicaciones sociales y el fin de un régimen opresivo y siniestro.

sábado, 7 de julio de 2012

¿Porqué el comunismo no es una ideología?

Tomado de: Batallas Metafísicas, Salvador Borrego E. 1988

El comunismo no es una ciencia política, supuesto que no resuelve para bien ningún problema político.

No es una ciencia social, pues en vez de hacer más amable la vida de la sociedad, la esclaviza.

Tampoco es una lucha de clases. Se vale de la lucha de clases como instrumento para tomar el poder, pero una vez victorioso, sojuzga a todas las clases sociales.

No es sinceramente una filosofía humanista, puesto que con el mayor encarnecimiento elimina a los que se le oponen y también a los que se le podrían oponer en el futuro.

El comunismo habla de libertad y no da libertad; habla de igualdad y no da igualdad; habla de amor al pobre y lo vuelve más pobre al aprisionarlo en miles de controles; habla de democracia y no tolera ni una sombra de la voluntad popular.

¿Podría decirse que el comunismo es una ideología?... En rigor de verdad, tampoco. La ideología implica un anhelo de mejoramiento, de bien, que mediante la acción afín a un conjunto de ideas busca la realización de sus postulados. Si carece de esta premisa (de ideal) ya no puede llamarse lícitamente una ideología, aunque sea un sistema de ideas.

¿Podría considerarse que el conjunto de ideas -algunas muy ingeniosas- que mueven el hampa, constituyen una ideología? ¿Podría considerarse que las sagaces ideas que han desarrollado los traficantes de drogas son una ideología? Y las variadas ideas que se ponen en juego para cometer mil fraudes pueden pretender que se les eleve también a tal categoría?

El comunismo no ha avanzado porque contenga excelencias ideológicas, sino por la fuerza de su conspiración.

Por eso los países que han declarado que el comunismo está fuera de la ley han obrado justamente. Sólo han reconocido algo que es una realidad.

La libertad implica garantías para conservar su propia esencia -y hasta podría tolerar algo que se mutilara-, pero no puede legalizar lo que la destruya totalmente.

Ha sido un gran triunfo del comunismo haber logrado que se le considere como ideología y que se le dé beligerancia de tal, beligerancia ilícita, pues en realidad jamás ha triunfado como conjunto de ideas científicas y sociales, (como ideología) sino como un sistema de ideas de conspiración y conjura.

miércoles, 4 de julio de 2012

S. Borrego, una buena cabeza

Extracto de la tesis Salvador Borrego Escalante, un escritor conservador del siglo XX.
Jasso Espinosa Miguel Ángel: "Salvador Borrego Escalante, un escritor conservador del siglo XX", Tesis de Doctorado en Ciencia Política por la FCPyS UNAM, 2012. México.

Corría el año 2001, cuando el escritor Salvador Borrego Escalante me refirió la forma en que 65 años atrás (1936), se originó el punto de intersección entre su trayectoria periodística y la de quien sería su maestro: Miguel Ordorica Castillo.
Borrego Escalante, me indicó cómo la sinergia con la cual trabajó con su maestro se debió a múltiples factores: con 50 años a cuestas, Miguel Ordorica era un hombre práctico: aceptó de muy buena gana al joven de 21 años que se disponía a ser su ayudante. La cantidad estrepitosa de información que se generaba respecto de la Guerra Civil Española, era un motivo suficiente para que don Miguel Ordorica estuviera preocupado en la asignación de tareas específicas de sus colaboradores; el tiempo apremiaba y no se podía dar el lujo de revisar absolutamente todo por él mismo. En la mesa de redacción, Salvador Borrego le resulta eficaz: no cambia sus ideas cuando le ha propuesto un encabezado para el vespertino. Borrego “mide” las ideas de Ordorica en números de letras y tipos móviles, ajustándose a la idea original.
Pero no solamente fue la buena disposición de Salvador Borrego para seguir al pie de la letra todas las indicaciones de Ordorica; seguramente, lo que más ayudó a la empatía, fue el hecho de que ambos hubieran pertenecido al ejército mexicano. De esta última suerte, para Salvador Borrego era frecuente que don Miguel lo tratara como a un cadete. Por lo demás, si el tema principal de Últimas Noticias de esos días era la Guerra Civil Española, para un viejo militar ¿quién mejor para platicar?
Sin embargo, trabajar para un viejo lobo de mar no es tarea fácil. A menudo, lo que más dificulta la relación de trabajo es la sordera casi absoluta de Ordorica, ésta última a veces lo conduce hacia estallidos de cólera. Pero don Miguel, que sabe leer los labios, encuentra afables las respuestas de Salvador Borrego, y al paso de los meses, fue apreciando a su novel ayudante con tanta deferencia que lo distinguió transmitiéndole sus conocimientos de periodismo.
En esta etapa en la que se originó el punto de intersección entre las vidas de Salvador Borrego y Miguel Ordorica, hay que sumar la naciente relación de trabajo y amistad entre Ordorica y Salvador Novo.
En uno de los libros de Salvador Novo que componen la serie La vida en México en los periodos presidenciales que van de 1934 a 1970, se leen las siguientes referencias respecto de esa naciente amistad:
Don Miguel Ordorica. Su recuerdo se asocia a la época de mi más bullente actividad periodística, emprendida bajo la presión de su guía. Por 1937 acababa yo de iniciar una sección en el recién nacido Hoy; y Luis Amándola (q.e.p.d), quien también escribía en la revista, me dijo que don Miguel Ordorica, con quien él había trabajado en La Prensa, quería hablar conmigo. Fuimos a verle. Acababa él de fundar Últimas Noticias de Excélsior; y me propuso que escribiera los “Perifonemas”; un día sí y otro no porque alternaría: primero con Barba Jacob; y cuando éste murió, por entonces, con Aldo Baroni.
Empezamos. Yo acababa de abrir una oficina en Morelos 80, muy cerca de Excélsior y de la casa de Bucareli de don Miguel; y vivía en Pánuco, no todavía en estos destierros coyohuacas. Siempre me he levantado muy temprano, y llegaba a mi oficina a las ocho. Ya me aguardaba un office boy con el memorándum de los temas que, inspirados en las noticias de los periódicos matutinos (ya para esa hora revisados todos, lápiz rojo en mano, por don Miguel), él trazaba. Las dos cuartillas y media salían de la máquina 1938 en exactamente treinta y siete minutos y medio; volaban a Excélsior, y a las dos horas circulaban por toda la ciudad.Poco a poco, don Miguel fue ganándome a más trabajo. Fue suya la idea de capitalizar la inclinación que en mí descubría por las frases breves y punzantes, y de hacer con ellas una sección diaria de primera plana que me dejó en libertad de redactar como yo quisiera, y de bautizar con el nombre extraño de “Side Car”. Otra sección, “Hojas”; y mayor frecuencia en mi autoría de los “Perifonemas”; en que tanto cuidado ponía, acabaron por ocupar toda mi dedicación cerca de aquel periodista fascinante, contundente, jupiteriano en sus explosiones de cólera, de quien empecé a saber una historia limpia e inflexible comenzada en el porfirismo, continuada en La Habana y en Nueva York.<!--[if !supportFootnotes]-->[1]<!--[endif]-->
<!--[endif]-->
 Si bien en estos datos se puede observar el empeño de Novo para denotar el origen de la amistad con “aquel periodista fascinante, contundente y jupiteriano en sus explosiones de cólera”, como era don Miguel Ordorica, además Salvador Novo ofrece otros datos con los que conocemos que durante el periodo de 1937 a 1939, Salvador Borrego Escalante formó parte del equipo de colaboradores que trabajaban para Novo en la mencionada “oficina de Morelos 80”.
En esencia se trató de un equipo de jóvenes periodistas que el cronista bautizó como El Buró Fantasma y, de acuerdo a lo manifestado en su producción periodística, solían reunirse en su oficina ubicada en la calle de Morelos 80, para formar un archivo de recortes bien clasificado que al tiempo se convertía en el material indispensable de La Semana Pasada, sección anónima para el semanario Hoy.
En el libro La Vida en México en el periodo presidencial de Lázaro Cárdenas,<!--[if !supportFootnotes]-->[2]<!--[endif]--> se puede leer en el prólogo escrito por el propio Salvador Novo, sus referencias nítidas de cómo “capturado por el periodismo más urgente”, desde 1937, cuando empezó a escribir su sección titulada La Semana Pasada:
Requirió de la ayuda de un grupo de reporteros jóvenes que organizaran la morgue de recortes, buscaran el dato necesario, reportearan. Y dado que el estilo de La Semana Pasada atraía a muchos jóvenes periodistas a imitarlo, fue relativamente fácil abrir una oficina en Morelos 80, y dotarla de máquinas, archivero, teléfono, libros de consulta –que llamaron alegremente– El Buró Fantasma. El Buró Fantasma –apunta– perseguía formar un archivo de recortes bien clasificado que permitiera en cualquier momento documentar un asunto. Y una biblioteca de consultas rápidas y completas de cuanto pudiera ofrecerse. La idea de los free lance writers americanos, y la del ghost writers bureau. <!--[if !supportFootnotes]-->[3]<!--[endif]-->
 Acerca de los integrantes de El Buró Fantasma, Salvador Novo se refirió a ellos en diversas ocasiones. En 1954, discurriendo en torno a la utilidad de las máquinas Remington, hizo una referencia al grupo. Pero fue hasta el año de 1956 cuando Salvador Novo escribió las notas más amplias acerca del origen de la sección La Semana Pasada y detalló con mayor amplitud que El Buró Fantasma estaba integrado entonces con la colaboración de amigos jóvenes que empezaban en el periodismo: “Alfredo Kawage, Jorge Piñó Sandoval, Salvador Borrego, Xavier Martínez. Y todos, con la visita frecuente y sabia de José Gómez Robleda”.[4]
De esta etapa, acerca de su participación en El Buró Fantasma, Salvador Borrego aseguró que incluso la redacción final de algunas crónicas semanales de La Semana Pasada fueron obras suyas, principalmente durante el periodo específico de 1937 a 1939 cuando frecuentó la oficina de Morelos 80. Esta afirmación de Salvador Borrego parece no ser desmentida por el propio Salvador Novo, ya que, en el año de 1964, cuando escribió el Prólogo a La vida en México en el periodo presidencial de Lázaro Cárdenas, refirió la cuna de sus crónicas semanales:
Firmar, ahora que se recogen en volumen, las crónicas que semana a semana despaché anónimas para la revista Hoy en los años de 1937 a 1940, equivale al gesto –mitad mea culpa, mitad crepuscular beatitud– del padre que en su vejez decide reconocer a sus hijos bastardos y conferirles su apellido.
Traídos de la mano detectivesca que los hurgó, recató, aseó, llegan a reunirse con sus hermanos mayores en esta dilatada, caudalosa familia de papel de mis Obras Completas. Son el fruto (en la medida en que un elote sea un fruto) prieto y granado del contacto asiduo entre un escritor de treinta años y unos años treinta fecundos en solicitaciones políticas de su alerta curiosidad, de sus antipatías, de su disposición a intervenir en la vida de México de la única manera como le fuera dable hacerlo: con reflejar, en un espejo violento, el destello de cada día.
Séame permitido, como presentación en sociedad de estos hijos nuevamente reconocidos, incurrir brevemente en una biografía que establezca su cuna.
Lastimaría ahora la vanidad de los que han llegado a establecerse como prósperos, diestros y arrolladores amos del periodismo actual, si citara sus nombres como los de los cinco o seis muchachos entonces puros y entusiastas que tecleaban las máquinas de El Buró Fantasma y se ejercitaban en uniformar un estilo que nos permitiera relevarnos en la redacción de lo que no llevara la firma de ninguno. El hecho de que lo alcanzaran me hace ahora difícil disociar con precisión la época hasta la cual (o los artículos mismos) lo escrito fuera todo mío, o total o parcialmente de alguno de los “dobles”. <!--[if !supportFootnotes]-->[5]<!--[endif]-->

Respecto de esta etapa, Salvador Borrego me refirió cómo los horarios establecidos por el diario Excélsior, le permitían colaborar en el equipo de trabajo  de Salvador Novo, pero a principios del año de 1939, decidió alejarse de las oficinas de Morelos 80, porque fue, a partir de esa época, cuando los adversarios políticos de Salvador Novo comenzaron a difundir la leyenda negra de la homosexualidad del cronista, que por lo demás, Novo dejó de ocultar.
No obstante que Salvador Novo y Miguel Ordorica seguirían llevando una relación de amistad fructífera (y por la cual fue posible reconstruir parte de la biografía de Miguel Ordorica), Salvador Borrego decidió alejarse definitivamente de Novo. Concretamente, para evitarse confrontaciones innecesarias en el ambiente periodístico, en esa época, marcado culturalmente por la homofobia. Pero Salvador Borrego siempre guardó agradecimiento al cronista, principalmente por haber alentado su carrera como periodista. ¡Y vaya que si Salvador Novo lo hizo en varias ocasiones!
Antes de hacer una mención específica al impulso de Novo a la carrera de Salvador Borrego, conviene referir cómo los gobiernos callista y cardenista trataron a patadas a Salvador Novo; fue expulsado de la burocracia por “el aluvión de izquierdistas acarreados por Lázaro Cárdenas”, ante todo por homofobia, y según lo refirió el propio Salvador Novo, se tomaron como pretexto sus declaraciones adversas al cardenismo:

Cuando el cardenismo me cesó de un puesto que por lo demás desempeñaba bien, me dolió tanto, que hasta la fecha, y ya van buenos diez años, no se me olvida, y en atacar al gobierno encuentro mi pequeño desquite.<!--[if !supportFootnotes]-->[6]<!--[endif]-->

Si bien Salvador Novo escribió varias veces acerca de don Miguel Ordorica, del periodo de finales de la década de los treinta, dejó constancia en lo concerniente a Salvador Borrego:

Miguel Ordorica se llevó a trabajar con él a un muchacho brillantísimo, Salvador Borrego Escalante, uno de los muchos adiestrados en su escuela en las Noticias.<!--[if !supportFootnotes]-->[7]<!--[endif]-->

Salvador Novo tenía mucha razón al escribir estas referencias de Salvador Borrego, puesto que su maestro, Miguel Ordorica –quien poseía el periodístico sentido de las frases contundentes y descriptivas– había logrado transmitir en su discípulo tan peculiar cualidad; de otro modo, no se explica la distinción que hizo Manuel Horta, el titular de Jueves de Excélsior, cuando, al finalizar la década de los treinta, publicó una fotografía de Salvador Borrego con el siguiente pie de foto:

S. Borrego, una buena “cabeza”.<!--[if !supportFootnotes]-->[8]<!--[endif]-->

A decir del propio Salvador Borrego, la intención del pie de foto, era comunicar a los lectores tanto su principal labor como “cabecero”, así como la capacidad de síntesis en su trabajo periodístico en el vespertino Últimas Noticias.
La fecha exacta de la publicación de esta fotografía no ha podido ser localizada entre los ejemplares viejos de las hemerotecas del país, sin embargo, Salvador Borrego recuerda que apareció aproximadamente en el año de 1939.

<!--[if !supportFootnotes]-->

<!--[endif]-->
<!--[if !supportFootnotes]-->[1]<!--[endif]--> Novo, Salvador; La vida en México en el periodo presidencial de Adolfo López Mateos, Tomo II, México, ediciones del CNCA, 1994, páginas 422 a 424.
<!--[if !supportFootnotes]-->[2]<!--[endif]--> Novo, Salvador; La vida en México en el periodo presidencial de Lázaro Cárdenas, México, ediciones del CNCA, 1994,
<!--[if !supportFootnotes]-->[3]<!--[endif]--> Novo, Salvador; La vida en México en el periodo presidencial de Lázaro Cárdenas, página 26.
<!--[if !supportFootnotes]-->[4]<!--[endif]--> Novo, Salvador; La vida en México en el periodo presidencial de Adolfo Ruiz Cortines, Tomo II, México, ediciones del CNCA, 1994, páginas 271 a 273.
<!--[if !supportFootnotes]-->[5]<!--[endif]--> Novo, Salvador; La vida en México en el periodo presidencial de Lázaro Cárdenas, páginas 26 y 27.
<!--[if !supportFootnotes]-->[6]<!--[endif]--> Blanco, José Joaquín: Protagonistas de la literatura mexicana, México, lecturas mexicanas, número 48, 1988., p. 336.
<!--[if !supportFootnotes]-->[7]<!--[endif]--> Novo, Salvador; La vida en México en el periodo presidencial de Adolfo López Mateos, Tomo II, México, ediciones del CNCA, 1994, página 424.
<!--[if !supportFootnotes]-->[8]<!--[endif]--> En el fondo Silvino Macedonio de la Hemeroteca Nacional se logró recuperar la fotografía publicada en Jueves de Excélsior, pero no hay referencias de la fecha de publicación, sin embargo, el propio Salvador Borrego recuerda que debió aparecer aproximadamente en el año de 1939.

martes, 3 de julio de 2012

Semblanza de Miguel Ordorica Castillo. El Periodista Non de América


SEMBLANZA DE MIGUEL ORDORICA CASTILLO. EL PERIODISTA NON DE AMÉRICA
Autor: Miguel A. Jasso E.
Camara de Diputados, México 2010

En esta investigación, el autor realiza una semblanza histórica de Miguel Ordorica Castillo (1884–1963), el Director de periódicos mexicanos conocido por sus contemporáneos como “el periodista non de América”, quien a lo largo de su carrera se caracterizara por desarrollar una actividad intelectual prolífica y polémica. El trabajo aborda desde sus inicios como reportero, durante el porfiriato, en el periódico El Imparcial, del que llegó a ser Jefe de redacción, no sin descuidar su decidida colaboración directa con el régimen de Victoriano Huerta; como lo señala el autor, esa principal elección constituiría la materia suficiente por la cual sus enemigos políticos la desacreditarían de por vida y lo encauzaran a escoger el camino del peregrinaje y exilio de 20 años por las ciudades de La Habana y New York; esta última ciudad, la principal donde el periodista adquirió las destrezas del periodismo moderno; habilidades que a su regreso a México, en el año de 1934, comenzó a imprimir en los diarios donde se desempeñó como Director. Primero en La Prensa, luego como fundador y primer Director del diario vespertino de la Casa Excélsior: Últimas Noticias y más tarde en los diarios que fundó para la Organización Periodística García Valseca: como por ejemplos: El Sol de Guadalajara y El Sol de San Luis Potosí. 
El autor refiere que las actividades de Miguel Ordorica estaban enmarcadas dentro del periodismo de la vieja guardia, pero sus filias con los regímenes porfirista y huertista –que por lo demás nunca a lo largo de su vida desconoció– le imprimieron al periodista una leyenda de difícil lectura entre la efervescencia de apologistas de la revolución mexicana, de aquí que a menudo fuera considerado un periodista polémico
Finalmente, la investigación se cierra en la ciudad de México, 18 meses después de la muerte física de Miguel Ordorica, es decir, en junio de 1965, cuando aparece por vez primera El Sol de México de mediodía, aparentemente dirigido por ese periodista, pero en la práctica estructurado y dirigido por su discípulo de toda la vida: el periodista Salvador Borrego Escalante.

Biografia Salvador Borrego Escalante

Salvador Borrego E.
(Ciudad de México, 1915)

Es un periodista mexicano, director técnico de alrededor de 35 periódicos y autor de 50 libros entre los que destacan Derrota Mundial, América Peligra e Infiltración Mundial.
Ha sido vetado en diversos medios por sus obras tendientes al revisionismo histórico principalmente de la Segunda Guerra Mundial.